mayo 02, 2016

Besos usados...




Cuando dices que te olvide 
Es porque me has olvidado 
Pides que desate un lazo 
Que ya llevas desatado 
Como se desbesa el beso 
Como desato un abrazo 
Como borro una caricia 
Como se olvidan tus brazos 
Sabes que me es imposible 
Dividir en dos los pasos 
Y repartir el camino 
Sin separar nuestros labios 
Y repartir el camino
Sin separar nuestros labios... 

Volverás a amar es cierto 
Te enlazaran otros brazos 
Vivirás amaneceres 
Entrara luz en tu cuarto 
Arrumaras mis recuerdos 
Como se arruman los trastos 
Pero por más que lo intentes 
Ya no olvidaras mis labios 
Tus besos eternamente
Ya serán besos usados... 

Como se desbesa el beso 
Quien se queda con lo amado 
Más que caminos corrientes 
Nos grabamos con las manos 
Porque todo te lo llevas 
De mi amor ya tan tatuado 
Nunca podrás arrancarte 
Lo que te deje marcado 
Si me condenas a perderte 
Yo te condeno al pasado 
Y el fantasma de mi beso 
Vivirá siempre en tus labios 
Y el fantasma de mi beso 
Vivirá siempre en tus labios



Tus besos, aún son mi sueño ... tt

enero 21, 2016

La noche



Poco sé de la noche

pero la noche parece saber de mí,
y mas aún, me asiste como si me quisiera,
me cubre la conciencia con sus estrellas.
Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte. 
Tal vez la noche es nada
y las conjeturas sobre ella nada
y los seres que la viven nada.
Tal vez las palabras sean lo único que existe
en el enorme vacío de los siglos
que nos arañan el alma con sus recuerdos.

Pero la noche ha de conocer la miseria

que bebe de nuestra sangre y de nuestras ideas.
Ella ha de arrojar odio a nuestras miradas
sabiéndolas llenas de intereses, de desencuentros.

Pero sucede que oigo a la noche llorar en mis huesos.

Su lágrima inmensa delira
y grita que algo se fue para siempre.

Alguna vez volveremos a ser.

Alejandra Pizarnik

diciembre 30, 2015

Trenzando la tristeza ...








“Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas, que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza.


Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.



Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aún si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…

Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.”


Paola Klug


Mi primer amor ... mi padre, te extraño, te amo ....

diciembre 04, 2015



A veces el silencio me mata,

porque es el único que me habla de ti ...